Investigan en EE. UU. si Meta podía leer chats de WhatsApp pese a su supuesto cifrado
evangelio | 30 enero, 2026

Autoridades de Estados Unidos han iniciado una investigación tras declaraciones de ex contratistas de Meta Platforms Inc., quienes aseguran que personal de la empresa tenía acceso a mensajes privados de WhatsApp, a pesar de que la plataforma ha sostenido durante años que sus comunicaciones están protegidas mediante cifrado de extremo a extremo.

De acuerdo con los señalamientos, los ex contratistas quienes trabajaron como moderadores de contenido a través de empresas externas, afirman que podían leer conversaciones completas de usuarios y que ese acceso no estaba limitado únicamente a casos excepcionales. Estas versiones contradicen la postura pública de Meta, que asegura que solo el emisor y el receptor pueden ver el contenido de los mensajes.

A raíz de estas denuncias, agencias federales estadounidenses analizan si las prácticas internas de la compañía coinciden con lo que se promete a los usuarios sobre la privacidad de sus comunicaciones. La revisión busca determinar si Meta o WhatsApp cuentan con mecanismos técnicos que les permitan acceder a mensajes que supuestamente están cifrados.

El caso ha cobrado mayor relevancia debido a una demanda colectiva presentada en Estados Unidos, en la que usuarios de distintos países acusan a Meta de haberlos engañado respecto al nivel real de privacidad de WhatsApp. En el proceso legal se cuestiona si la empresa puede almacenar, analizar o revisar mensajes privados, pese a los avisos que aparecen dentro de la aplicación asegurando que nadie más puede leerlos.

Meta ha negado de forma tajante estas acusaciones y sostiene que el cifrado de extremo a extremo impide que empleados, contratistas o terceros accedan al contenido de los chats. La compañía afirma que las claves de cifrado solo existen en los dispositivos de los usuarios y que no se almacenan en sus servidores.

Especialistas en seguridad digital señalan que, aunque el cifrado protege el contenido de los mensajes, otros elementos como copias de seguridad en la nube o el manejo de metadatos pueden generar confusión sobre el alcance real de la privacidad, sin que ello implique necesariamente la lectura directa de mensajes cifrados.

La investigación continúa en curso y, hasta el momento, no se han presentado cargos formales. El caso podría sentar un precedente importante en el debate sobre privacidad digital, transparencia tecnológica y regulación de plataformas de mensajería, en un contexto de creciente escrutinio sobre el manejo de datos personales por parte de las grandes empresas tecnológicas.

Comparte