Autoridades municipales y comerciantes de Morelia hicieron un llamado a la población a aprovechar los últimos días de venta de pescado y mariscos frescos con motivo de la temporada de Cuaresma, periodo en el que la demanda de estos productos aumenta debido a las tradiciones religiosas y de consumo propias de esta época del año.
De acuerdo con información difundida en medios locales, mercados públicos y puestos ambulantes han incrementado la oferta de diversos productos del mar, entre ellos pescado como huachinango, mojarra y sierra, así como mariscos como camarón, pulpo y ostión, que son de consumo frecuente durante la Cuaresma. En muchos de estos lugares se han establecido puntos de venta en los tradicionales mercados de la ciudad, donde se registra una afluencia constante de compradores interesados en adquirir productos frescos para sus comidas.
Comerciantes señalaron que este fin de semana corresponde al cierre de la temporada de mayor comercialización de pescado y marisco, por lo que invitaron a la población a adquirir estos productos antes de que disminuya la oferta, así como a aprovechar las distintas presentaciones y precios competitivos que se han ofrecido durante los últimos días.
En los puestos de venta se observó una variedad de presentaciones de productos del mar, desde piezas enteras hasta filetes y productos ya limpios o envasados, lo que ha facilitado la compra por parte de quienes prefieren opciones listas para cocinar. Asimismo, se han implementado medidas básicas de higiene e indicaciones para el manejo adecuado de los alimentos, ante la atención de consumidores que buscan calidad y frescura en sus compras.
La temporada de Cuaresma, que tradicionalmente culmina con la Semana Santa, es un periodo en el que las ventas de este tipo de productos tienden a elevarse en diversas regiones del país, incluyendo Morelia, donde los mercados y establecimientos de alimentos han ajustado su oferta para atender la demanda propia de este lapso.
Autoridades hicieron un llamado a los consumidores para respetar las normas sanitarias en puntos de venta y mantener prácticas responsables durante la compra y preparación de pescado y mariscos, con el fin de preservar la inocuidad alimentaria y prevenir riesgos a la salud pública, especialmente en días de alta afluencia en los mercados.