El estratega de Irak, Graham Arnold, solicitó a la FIFA que posponga el repechaje intercontinental rumbo a la Copa del Mundo, programado para el 31 de marzo en Monterrey, ante las dificultades ocasionadas por la escalada de la guerra con Irán.
El técnico advirtió que el cierre del espacio aéreo iraquí hasta el 1° de abril impide que la mayoría de sus jugadores, que militan en la liga local, puedan viajar y reunirse con el equipo. Además, la obtención de visas se ha complicado por el cierre de embajadas extranjeras.
“Estamos teniendo problemas para sacar a nuestros jugadores del país. Necesitamos que la FIFA nos apoye con este partido”, declaró Arnold desde los Emiratos Árabes Unidos, donde permanece bloqueado debido al conflicto.
El plan del estratega se complica también por la cancelación de un campamento de entrenamiento en Houston, y descartó que usar solo a futbolistas que juegan en el extranjero sea una opción: “No sería nuestro mejor equipo y necesitamos a todos nuestros jugadores para este partido histórico”.
Arnold propuso que se juegue primero el partido preliminar entre Surinam y Bolivia, y que el repechaje final se posponga hasta una semana antes del inicio del Mundial, lo que permitiría a Irak contar con su plantilla completa y garantizar un enfrentamiento competitivo.
El presidente de la federación iraquí, Adnan Dirjal, trabaja para organizar la logística y asegurar que el equipo tenga todo listo para disputar el repechaje, considerado “el partido más importante del país en 40 años”, según Arnold.