La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este jueves luego de que el gobierno iraní advirtiera que responderá con ataques contra infraestructura estratégica en la región del Golfo si Washington cumple su amenaza de bombardear instalaciones iraníes.
El portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, coronel Ebrahim Zolfagari, afirmó que cualquier ofensiva estadounidense contra centrales eléctricas, puentes u otra infraestructura de Irán provocará una respuesta de gran magnitud. Según dijo, “toda la infraestructura de la región” podría convertirse en objetivo militar y aseguró que “no quedará rastro” de ella.
Las declaraciones surgieron después de que el presidente Donald Trump advirtiera que Estados Unidos podría atacar infraestructura iraní la próxima semana si Teherán no acepta retomar las negociaciones, en medio de un conflicto que se ha intensificado tras el colapso del alto el fuego y el intercambio de ataques entre ambos países.
Irán también reiteró que el estrecho de Ormuz representa una “línea roja” y sostuvo que no permitirá la intervención estadounidense en esa zona, considerada una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas. Un cierre o una escalada militar en ese punto podría afectar el suministro energético internacional y presionar al alza los precios del crudo.
De acuerdo con reportes difundidos este jueves, Teherán además habría instruido a los rebeldes hutíes de Yemen para prepararse a cerrar el estrecho de Bab el Mandeb, otro paso estratégico para el comercio marítimo global, en caso de que Estados Unidos ataque la infraestructura energética iraní.