Irán ejecuta públicamente a joven luchador detenido tras protestas de enero
evangelio | 20 marzo, 2026

Las autoridades de Irán ejecutaron en la horca y de forma pública a Saleh Mohammadi, un luchador de 19 años que había representado a su país en competencias internacionales y que permanecía detenido por su presunta participación en las protestas registradas en enero pasado.

Mohammadi había obtenido la medalla de bronce en la Copa Saitiev 2024, celebrada en Rusia, logro que lo proyectó como una de las jóvenes promesas de la lucha en su nación.

El deportista fue acusado, junto con Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi, del asesinato de dos agentes policiales durante los disturbios ocurridos a inicios de año.

De acuerdo con versiones difundidas por personas cercanas al joven, Mohammadi sostuvo su inocencia durante todo el proceso judicial y denunció que la confesión presentada ante el tribunal habría sido obtenida bajo tortura, una práctica señalada por organizaciones de derechos humanos como recurrente en este tipo de casos.

Figuras destacadas de la comunidad de la lucha olímpica iraní también se pronunciaron a su favor, al asegurar que el atleta no contaba con antecedentes de conducta violenta.

Diversas organizaciones que dan seguimiento a la situación interna del país han elaborado listados de deportistas detenidos por su presunta vinculación con las recientes protestas.

Entre ellos figuran el futbolista Mohammad Hossein Hosseini, el portero de waterpolo Ali Pishevarzadeh, la maratonista Niloufar Pas, el campeón de kickboxing Benjamin Naghdi, el futbolista juvenil Abolfazl Dokht y el boxeador Mohammad Javad Vafaei Sani.

La corta edad de varios de los detenidos, incluido el propio Mohammadi y el joven Amirhossein Ghaderzadeh, también de 19 años, ha incrementado la preocupación de activistas, quienes advierten similitudes en los procesos judiciales.

Familiares de los acusados y reportes del medio Iran International han denunciado presuntas irregularidades en los juicios, entre ellas la falta de acceso a abogados de confianza, exclusión de testigos de descargo y admisión de confesiones obtenidas bajo presunta coacción.

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