El gobierno de Irán suspendió temporalmente la navegación de buques petroleros por el estratégico estrecho de Ormuz, luego de los ataques lanzados por Israel contra Líbano, que dejaron “decenas de muertos y cientos de heridos”, según reportes del Ministerio de Salud libanés.
La agencia iraní Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó que el tránsito de petroleros fue detenido como respuesta directa a la ofensiva israelí, en lo que representa una nueva escalada en la tensión regional.
Horas más tarde, autoridades iraníes permitieron el paso “sin problemas” de al menos dos buques, luego de que se estableciera un alto al fuego de dos semanas impulsado por Estados Unidos e Irán. Sin embargo, Teherán advirtió que podría revertir la reapertura si no se incluye a Líbano dentro del acuerdo.
De acuerdo con autoridades libanesas, los bombardeos israelíes impactaron múltiples zonas del país de forma simultánea, provocando un saldo preliminar de víctimas que podría aumentar conforme avanzan las labores de rescate.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que se trató de un ataque sorpresa dirigido contra cientos de integrantes de Hezbolá, calificándolo como el mayor golpe contra esa organización desde una operación realizada en 2024.
Por su parte, Israel sostiene que Líbano no forma parte del cese al fuego acordado con Estados Unidos, por lo que continuará con sus operaciones militares en ese país.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción en su operación genera preocupación en los mercados internacionales y eleva el riesgo de afectaciones en los precios de la energía a nivel global.