Irán realizó este domingo el lanzamiento simultáneo de tres satélites de producción nacionaldesde el cosmódromo de Vostochny, en Rusia, utilizando un cohete Soyuz, en una nueva muestra del fortalecimiento de su programa espacial civil pese a las sanciones internacionales.
El despegue ocurrió a las 16:48 horas de Irán (13:18 GMT) y permitió colocar en el espacio los satélites Tolou-3 (Paya), Zafar-2 y Kosar-1.5, los cuales fueron enviados a una órbita terrestre baja, a unos 500 kilómetros de altitud, dentro de una órbita solar sincrónica, destinada a misiones de observación y teledetección.
Tolou-3 es el satélite de observación terrestre más grande desarrollado por Irán hasta ahora, con un peso aproximado de 150 kilogramos. Está diseñado para captar imágenes con una resolución de cinco metros en blanco y negro y de 10 metros en color, información que podrá utilizarse en sectores como la agricultura, la gestión del agua, la cartografía ambiental y el monitoreo de fenómenos naturales como inundaciones y sequías.
Por su parte, Zafar-2, desarrollado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Irán, también está enfocado en la observación de la Tierra y el análisis de recursos naturales, condiciones ambientales y desastres, además de apoyar tareas de planeación territorial.
El tercer satélite, Kosar-1.5, es una versión mejorada de modelos previos y cuenta con capacidades de Internet de las Cosas (IoT), lo que le permitirá transmitir datos para sistemas de monitoreo inteligente en distintos sectores.
Previo al lanzamiento, el embajador iraní en Moscú, Kazem Yalali, destacó la cooperación tecnológica entre ambos países y subrayó que Rusia ha sido un socio clave en el desarrollo espacial iraní. Indicó que esta misión representa la séptima ocasión en que satélites iraníes son lanzados con apoyo ruso.
Funcionarios iraníes reiteraron que Irán cuenta con el ciclo completo de tecnología espacial, desde el diseño y fabricación de satélites hasta su lanzamiento y control, lo que aseguran, lo sitúa entre los países con mayor desarrollo en este ámbito. Pese a las restricciones impuestas por Occidente, el país ha mantenido avances constantes y se ubica entre las principales naciones con capacidad para desarrollar y poner satélites en órbita.