El Gobierno de Italia desplegará 500 soldados del Ejército en Milán para reforzar la seguridad, luego de los enfrentamientos entre manifestantes y policías, así como los saqueos y daños a establecimientos comerciales registrados durante el fin de semana.
El anuncio fue realizado por el viceprimer ministro Matteo Salvini, quien informó que el envío de militares formará parte de un paquete de medidas de seguridad impulsado por la administración de Giorgia Meloni.
Las movilizaciones comenzaron el sábado con una protesta contra el aumento del costo de vida y las deficiencias en los servicios públicos. Sin embargo, algunos participantes encapuchados se enfrentaron con las fuerzas de seguridad, incendiaron contenedores de basura y saquearon diversos comercios del centro de la ciudad.
Entre los establecimientos afectados se encuentran tiendas de artículos deportivos y locales de telefonía. En la exclusiva zona comercial de Via Montenapoleone, varios negocios cerraron antes de lo habitual y retiraron mercancías de sus escaparates ante el temor de nuevos incidentes.