Una refinería japonesa confirmó que recibirá un cargamento de petróleo procedente del proyecto ruso Sajalin-2, mientras Japón busca diversificar sus fuentes de energía ante las afectaciones en el suministro desde el golfo Pérsico por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El envío, previsto para llegar en los próximos días, forma parte de una reactivación parcial de compras energéticas a Rusia, país del que Japón había reducido significativamente sus importaciones tras la invasión de Ucrania en 2022. La operación se da en un contexto de ajustes en el mercado global del petróleo.
La refinería Taiyo Oil ha mantenido intercambios limitados con el proyecto Sajalin-2, del que Japón ya había recibido un cargamento el año pasado como parte de acuerdos puntuales de abastecimiento energético.
El proyecto ruso, ubicado en el extremo oriental del país, cuenta con participación de empresas internacionales y es una de las fuentes estratégicas de gas natural y crudo en la región.
Japón ha incrementado la búsqueda de proveedores alternativos desde que las tensiones en Medio Oriente restringieron el flujo de petróleo hacia Asia, obligando a Tokio a reforzar acuerdos con otros mercados y rutas de suministro.