Un estudiante francés de 19 años fue multado con 600 dólares singapurenses, equivalentes a poco más de ocho mil pesos mexicanos, tras declararse culpable del delito de alteración del orden público por lamer un popote y devolverlo a una máquina expendedora de jugo de naranja en un centro comercial de Singapur.
El incidente ocurrió en abril y fue difundido por el propio joven en redes sociales. En el video se observa cómo retira uno de los popotes del dispensador, lo lame y posteriormente lo coloca nuevamente en la máquina. Las imágenes provocaron numerosas críticas entre usuarios de internet y derivaron en una investigación por parte de las autoridades singapurenses.
Tanto la fiscalía como la defensa solicitaron al tribunal que el caso fuera resuelto mediante una sanción económica, sin imponer una pena privativa de la libertad. El tribunal aceptó la petición y determinó que la multa era una medida proporcional a la conducta del estudiante, quien cursa la carrera de Negocios en una institución educativa francesa con sede en Singapur.
Inicialmente, el joven enfrentó además un cargo por daños materiales, delito que puede ser castigado con hasta dos años de prisión en ese país. Sin embargo, el señalamiento fue retirado durante el proceso judicial y únicamente fue condenado por alterar el orden público.
La empresa operadora de las máquinas expendedoras afectadas informó que, como medida preventiva, tuvo que reemplazar alrededor de 500 popotes almacenados en el dispensador involucrado en el incidente para garantizar las condiciones sanitarias del servicio.
Singapur es reconocido por mantener algunas de las legislaciones más estrictas del mundo en materia de orden público y seguridad. El delito por el que fue sancionado el estudiante contempla multas económicas y penas de hasta tres meses de prisión en determinados casos. Las autoridades del país suelen aplicar medidas severas para preservar las normas sanitarias y de convivencia en espacios públicos.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa las estrictas regulaciones vigentes en la ciudad Estado asiática y la responsabilidad legal derivada de acciones que puedan poner en riesgo la salud o seguridad de terceros, incluso cuando son difundidas como contenido para redes sociales.