Un joven burló la seguridad del Hotel RIU Plaza Guadalajara para lanzarse en paracaídas desde los pisos 41 o 42 del edificio, considerado uno de los más altos de la ciudad, logrando aterrizar ileso en la Glorieta de la Estampida, pese a las advertencias del personal del hotel.
El salto, captado en video desde distintos ángulos y difundido en redes sociales, muestra al joven preparado con casco, paracaídas y cámaras deportivas instaladas en la cabeza y en una muñeca. En las imágenes se observa cómo se coloca sobre una barra cercana a un balcón de cristal antes de impulsarse al vacío.
Según los registros, el paracaidista realizó la maniobra sin autorización del hotel, y tras descender de manera controlada, recogió su equipo y abordó una camioneta tipo pick up que lo esperaba en la calle, retirándose del lugar.
Otro video, grabado desde tierra, permitió a testigos observar el salto completo y el preciso aterrizaje en la glorieta. Los usuarios de redes sociales destacaron la destreza y coordinación del joven, aunque también señalaron los riesgos de realizar este tipo de deportes extremos en entornos urbanos.
Este tipo de maniobra pertenece a la disciplina conocida como BASE jumping, que consiste en saltar desde estructuras fijas con paracaídas, y requiere entrenamiento especializado, cálculo de altura, viento y experiencia técnica.
Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni daños materiales, aunque la acción generó debate sobre la seguridad y las regulaciones en edificios de gran altura en Guadalajara.