Un juez federal de Estados Unidos rechazó una solicitud para frenar la realización de un evento de la Ultimate Fighting Championship (UFC) en los jardines de la Casa Blanca, despejando el camino para que el espectáculo se lleve a cabo este fin de semana como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia estadounidense y en coincidencia con el cumpleaños número 80 del presidente Donald Trump.
La decisión fue emitida por el juez federal Amit Mehta, quien concluyó que los demandantes no demostraron tener la legitimación necesaria para impugnar el evento ni acreditaron que sufrirían un daño irreparable si la función se realizaba conforme a lo programado.
Con el fallo, los organizadores podrán utilizar el Jardín Sur de la Casa Blanca como sede de la función denominada “UFC Freedom 250”, prevista para el domingo. Para el evento ya fue instalado un elaborado escenario que incluye una estructura metálica de gran tamaño conocida como “La Garra”, de aproximadamente 28 metros de altura y 600 toneladas.
En su resolución, Mehta también cuestionó el momento en que fue presentada la demanda. El juez señaló que la pelea había sido anunciada desde hace meses y consideró que existió una demora injustificada por parte de quienes buscaban detenerla, lo que debilitó sus argumentos sobre un posible perjuicio inminente.
La demanda fue promovida por abogados de la organización sin fines de lucro Public Integrity Project en representación de un activista y un veterano de la guerra de Vietnam. Los demandantes sostienen que la administración Trump carece de facultades para autorizar eventos deportivos de carácter privado y lucrativo en espacios federales como la Casa Blanca y el Monumento a Lincoln.
Según los abogados, la UFC obtendría beneficios comerciales extraordinarios gracias al uso de instalaciones públicas, mientras que el evento serviría para rendir homenaje al mandatario en el marco de su cumpleaños. También señalaron que algunos paquetes VIP para asistir a la función alcanzan precios de millones de dólares.
Por su parte, la Casa Blanca calificó la demanda como un intento sin fundamento para bloquear una actividad similar a otros eventos públicos que regularmente se celebran en Washington. La administración defendió la legalidad de la organización y sostuvo que no existe ninguna violación de las normas federales.
Entre los demandados figuran el Servicio de Parques Nacionales y el Departamento del Interior, dependencias involucradas en la autorización de actividades en espacios públicos federales.
La relación entre Trump y la UFC se remonta a varios años. Durante su primer mandato, en 2019, se convirtió en el primer presidente en funciones en asistir a una cartelera de la empresa. Además, mantiene una estrecha amistad con Dana White, presidente y director ejecutivo de la organización de artes marciales mixtas.