El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, deberá ofrecer disculpas públicas por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado durante su ceremonia de investidura, celebrada el pasado 7 de agosto.
La orden fue emitida por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá, que resolvió en primera instancia una acción de tutela relacionada con la participación de representantes religiosos durante el acto oficial.
El mandatario tendrá que realizar una alocución por radio y televisión el próximo 30 de septiembre, en la que deberá reconocer la vulneración de la neutralidad religiosa del Estado durante su posesión como presidente.
El juez también le ordenó abstenerse de realizar conductas que impliquen una inclinación hacia la Iglesia católica o hacia cualquier otro credo particular en el ejercicio de sus funciones.
Durante la ceremonia, realizada en la Arena USC de Cali, participaron distintos líderes religiosos. El rabino David Michaan leyó versículos del Antiguo Testamento y concluyó su intervención con expresiones de apoyo a Colombia e Israel.
Posteriormente intervinieron el pastor Eduardo Cañas Estrada y el monseñor Francisco Múnera, quienes realizaron llamados relacionados con la seguridad, la unidad nacional y el cese de la violencia.
La ceremonia incluyó además otros elementos religiosos y espirituales, entre ellos una imagen de la Virgen María, en un acto al que asistieron congresistas, funcionarios colombianos y representantes internacionales.
La resolución también ordena al presidente emitir una directiva para recordar a los servidores públicos que deben respetar y garantizar la neutralidad religiosa del Estado durante los actos que realicen en el ejercicio de sus funciones.
El fallo alcanza igualmente al presidente del Congreso, el senador Honorio Henríquez, quien deberá ofrecer disculpas por la vulneración de la neutralidad religiosa, debido a que la investidura presidencial se llevó a cabo durante una sesión del Poder Legislativo.