Una jueza federal impuso nuevas restricciones a los agentes de inmigración para realizar arrestos sin una orden judicial en el sur de California.
La resolución de la jueza Maame Ewusi-Mensah Frimpong establece que los agentes deberán determinar previamente si existe una probabilidad de que la persona escape antes de que pueda obtenerse una orden judicial. Además, tendrán que documentar las circunstancias específicas que sustenten esa conclusión.
La medida aplica al Distrito Central de California, que incluye los condados de Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino, Ventura, Santa Bárbara y San Luis Obispo.
El fallo deriva de una demanda colectiva presentada por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, cuyos abogados cuestionaron la forma en que se estaban realizando algunas detenciones. Durante el proceso, se revisaron 113 registros de arresto y, según los demandantes, cerca de 80% no contenía una evaluación individualizada del riesgo de fuga o utilizaba argumentos generales para justificarla.
La jueza señaló que la sola presencia de una persona en Estados Unidos en situación migratoria irregular no es suficiente para concluir que existe riesgo de fuga antes de conseguir una orden de