La líder derechista Keiko Fujimori juró este martes como presidenta de Perú para el periodo 2026-2031, durante una ceremonia solemne celebrada en el Congreso de la República, donde asumió oficialmente el cargo tras una campaña enfocada en el combate frontal a la delincuencia.
“Juro ante ustedes, por Dios y por la patria, sobre estos santos evangelios, que ejerceré fielmente el cargo de presidenta de la República”, expresó Fujimori al momento de rendir protesta, frente a un crucifijo y sobre una Biblia.
La nueva mandataria, quien alcanzó la presidencia después de tres derrotas electorales previas, aseguró que su administración defenderá “la tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado”.
Durante su mensaje, Fujimori también señaló que, “respetando la libertad de culto”, su gobierno reconocerá “la importancia de la Iglesia católica en la formación moral y cultural de Perú”, una declaración que marcó uno de los ejes simbólicos de su toma de posesión.
Durante su campaña, la ahora presidenta prometió un gobierno de “mano dura” contra el crimen organizado y la violencia, uno de los principales reclamos de la población peruana en los últimos años.