El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, reforzó su control sobre el país tras las modificaciones al reglamento del Partido de los Trabajadores aprobadas durante su noveno Congreso, celebrado en febrero. Un instituto de seguridad de Corea del Sur señaló que los cambios concentran mayores facultades en el secretario general del partido.
Las nuevas reglas permiten a Kim convocar y presidir reuniones del Politburó, nombrar o destituir funcionarios y disolver departamentos del partido sin depender del mismo nivel de decisiones colectivas. También establecen reuniones plenarias del Comité Central cada seis meses y procedimientos más rápidos para la toma de decisiones durante una situación de guerra.
El documento también elimina referencias a los logros de Kim Il-sung y Kim Jong-il, abuelo y padre del actual dirigente, para colocar el liderazgo de Kim Jong-un como eje del sistema político. El instituto surcoreano describió los cambios como una nueva etapa que consolida la llamada “era Kim Jong-un 2.0”.
Otra modificación relevante es el abandono formal del objetivo de una reunificación pacífica con Corea del Sur. El nuevo estatuto elimina esas referencias y mantiene la definición de las dos Coreas como Estados hostiles, en línea con el endurecimiento de la política de Pyongyang hacia Seúl.
Los cambios se producen meses después de que Kim Jong-un fuera reelegido como secretario general del Partido de los Trabajadores por otro periodo de cinco años.
El instituto surcoreano considera que las reformas fortalecen la capacidad de Kim para intervenir directamente en las estructuras políticas, militares y administrativas de Corea del Norte.