La Fontana di Trevi estrena acceso de pago para controlar el turismo
evangelio | 3 febrero, 2026

La emblemática Fontana di Trevi, uno de los símbolos más reconocidos de Roma, inició este lunes una nueva etapa al implementar un cobro de dos euros para permitir el acceso a su cuenca, una medida que busca regular la afluencia de visitantes en uno de los puntos más concurridos de la capital italiana.

Tras meses de anuncios, ajustes y polémica, el llamado “ticket” finalmente entró en vigor y modificó de manera visible la dinámica alrededor del monumento barroco diseñado en el siglo XVIII por el arquitecto Nicola Salvi. A diferencia de la habitual multitud que solía abarrotar el lugar, este lunes el entorno presentó una imagen más ordenada y controlada.

Durante la tarde, el acceso a la fuente se realizaba a través de un recorrido delimitado por barreras, vigilado por al menos una veintena de empleados identificados como stewards, quienes supervisaban el ingreso por el lado derecho del monumento y la salida por el izquierdo, únicamente para quienes habían realizado el pago correspondiente.

La medida permitió reducir de forma considerable el número de personas junto a la cuenca y las escalinatas, donde tradicionalmente los turistas se aglomeraban para lanzar la famosa moneda, ritual que simboliza el deseo de regresar a la llamada “ciudad eterna”.

Quienes optaron por no pagar la entrada también pudieron apreciar la fuente, aunque desde mayor distancia y detrás de vallas metálicas. Desde ahí, visitantes de todo el mundo continuaron tomando fotografías y selfies de este sitio inmortalizado por el cine, especialmente por la icónica escena de La Dolce Vita, protagonizada por Anita Ekberg y Marcello Mastroianni.

La implementación del cobro generó opiniones divididas entre turistas y locales, pero marcó un cambio significativo en la gestión de uno de los monumentos más visitados de Roma, solo por detrás del Coliseo.

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