El precio de los combustibles en Estados Unidos aumentó con fuerza mientras continúa el conflicto con Irán, elevando la presión económica sobre los hogares y convirtiendo el costo de la energía en uno de los asuntos relevantes rumbo a las elecciones intermedias de noviembre.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) reportó que la gasolina regular alcanzó un promedio nacional de 4.319 dólares por galón el 14 de septiembre, frente a 4.157 dólares una semana antes. El diésel llegó a 6.285 dólares por galón, también por encima de los 5.967 dólares registrados siete días antes.
La EIA señaló que las interrupciones en los flujos de petróleo y productos derivados a través del estrecho de Ormuz han contribuido a una mayor volatilidad en los mercados energéticos. La agencia también elevó sus previsiones para el precio del crudo ante la reducción de las reservas mundiales y la menor disponibilidad de producción en Medio Oriente.
El incremento representa un desafío para el Partido Republicano, encabezado por el presidente Donald Trump, mientras sus candidatos buscan conservar el control del Congreso en los comicios de noviembre. Trump reconoció que los precios del petróleo han aumentado debido al conflicto y señaló que podrían comenzar a disminuir después de las elecciones intermedias.
La preocupación también alcanza a sectores agrícolas y de transporte, donde el diésel representa un costo relevante para las operaciones. Legisladores republicanos han planteado medidas para reducir el impacto de los combustibles, entre ellas una posible suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina y restricciones a las exportaciones de diésel.
La evolución de los precios durante las próximas semanas será uno de los factores económicos observados antes de la jornada electoral, prevista para noviembre.