La inteligencia artificial ayuda a reevaluar la autoría de una obra de El Greco y abre nuevas aplicaciones en el análisis de imágenes
evangelio | 17 abril, 2026

Un nuevo análisis basado en inteligencia artificial ha permitido aportar elementos para reconsiderar la autoría de la pintura El bautismo de Cristo, atribuida al artista Doménikos Theotokópoulos, conocido como El Greco, y al mismo tiempo abre posibilidades de aplicación en campos como la medicina y la agricultura de precisión.

La obra ha sido motivo de debate durante décadas debido a la sospecha de que pudo haber sido realizada de forma colectiva dentro del taller del pintor. En el cuadro aparece una firma en griego que ha generado interpretaciones entre especialistas, lo que ha alimentado dudas sobre la participación directa del artista en su totalidad.

El estudio fue desarrollado por un equipo encabezado por Andrew van Horn, de las universidades Case Western Reserve y Purdue, mediante una técnica de inteligencia artificial denominada PATCH, que permite analizar imágenes a nivel microscópico para detectar patrones de creación artística. El sistema identifica pequeñas regiones con estructuras similares dentro de una obra y las agrupa para determinar si comparten un mismo origen de ejecución.

Para validar el método, los investigadores analizaron otra obra de El Greco cuya autoría individual está confirmada, Cristo en la cruz en un paisaje con jinetes, y los resultados coincidieron con la atribución al propio artista. Posteriormente, el análisis de El bautismo de Cristo reveló la existencia de varias comunidades de patrones visuales, aunque con una similitud general que complica diferenciar entre la mano del maestro y posibles colaboradores.

Los investigadores plantean que estas variaciones podrían corresponder a cambios en el estilo del propio El Greco en sus últimos años o a intervenciones menores dentro de su taller, más que a la participación de distintos artistas con estilos claramente diferenciados. También se considera, aunque con menor probabilidad, la posibilidad de una imitación muy precisa por parte de asistentes.

Además del estudio de obras de arte, los autores señalan que esta tecnología podría aplicarse al análisis de imágenes médicas, a la detección de patrones en cultivos agrícolas mediante teledetección y al desarrollo de herramientas para planificación urbana, al permitir identificar estructuras ocultas en grandes volúmenes de datos visuales.

Comparte