La reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial generó críticas entre caricaturistas y creadores de contenido, quienes advirtieron sobre posibles riesgos para la libertad de expresión, la sátira y la parodia política.
La propuesta, conocida en redes sociales como “ley Antimeme”, contempla sanciones por utilizar, reproducir o imitar a escala comercial la identidad gráfica institucional, dominios electrónicos o signos oficiales de los gobiernos federal, estatal y municipal cuando exista intención de inducir a error o engaño.
El debate aumentó por la redacción inicial del artículo 403 Bis, que contemplaba penas de tres a siete años de prisión y multas de hasta 10 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA). Caricaturistas como Chavo del Toro y Rictus señalaron que la falta de precisión podía generar interpretaciones que afectaran contenidos satíricos, políticos y humorísticos.
El creador de contenido Vampipe también cuestionó el alcance de las nuevas disposiciones para quienes utilizan herramientas digitales, inteligencia artificial y materiales protegidos por derechos de autor.
Ante las críticas, las comisiones de Justicia, Economía y Estudios Legislativos Primera del Senado modificaron el artículo 403 Bis. La nueva redacción establece penas de uno a cinco años de prisión y multas de mil a 10 mil UMA para conductas realizadas a escala comercial con la intención de inducir al engaño y cometer un ilícito relacionado con el origen oficial de una comunicación, documento, plataforma o servicio.
El presidente de la Comisión de Justicia, Javier Corral, sostuvo que la reforma no busca sancionar la sátira ni la crítica. El dictamen fue aprobado en comisiones y continuará su proceso legislativo en el Senado.