La NASA explica por qué la Tierra no es una esfera perfecta
evangelio | 28 julio, 2026

Aunque desde el espacio la Tierra parece una esfera casi perfecta, la NASA recordó que nuestro planeta tiene una forma más compleja: un esferoide oblato, es decir, está ligeramente achatado en los polos y ensanchado en la región ecuatorial debido a su movimiento de rotación.

La explicación fue difundida por especialistas de la agencia espacial estadounidense para aclarar una duda frecuente sobre la forma real de la Tierra. Según los datos científicos, el diámetro en el ecuadores aproximadamente 43 kilómetros mayor que el diámetro que une el Polo Norte y el Polo Sur.

La razón principal es la rotación terrestre. Al girar sobre su eje, la fuerza centrífuga empuja la materia hacia el ecuador, provocando que esa zona sobresalga ligeramente mientras los polos se aplanan.

Sin embargo, la NASA subraya que ni siquiera el término “esferoide oblato” describe por completo la forma del planeta. La distribución irregular de montañas, océanos, placas tectónicas y variaciones en la densidad interna hace que la Tierra presente pequeñas deformaciones y diferencias gravitacionales en distintas regiones.

Para estudiar estas variaciones, los científicos utilizan el concepto de geoide, una superficie imaginaria basada en el comportamiento del campo gravitatorio terrestre. Este modelo permite representar con mayor precisión el nivel medio del mar y es fundamental para sistemas de navegación, cartografía, satélites y estudios climáticos.

La agencia espacial explicó que las mediciones modernas realizadas mediante satélites geodésicospermiten detectar cambios mínimos en la forma del planeta, incluso de apenas unos centímetros, asociados a fenómenos como el deshielo, los movimientos tectónicos y las variaciones en la distribución del agua.

La idea de una Tierra perfectamente esférica se utilizó durante siglos como una aproximación útil para la navegación y los cálculos astronómicos. No obstante, los avances en observación espacial han demostrado que la realidad es mucho más precisa y compleja.

Los expertos destacan que comprender la forma exacta de la Tierra no es solo una curiosidad científica. Esta información resulta esencial para el funcionamiento de tecnologías cotidianas como el GPS, la predicción del clima, el monitoreo del nivel del mar y las investigaciones sobre el cambio climático.

Así, la NASA concluye que la Tierra sí es redonda, pero no una esfera perfecta: es un planeta dinámico cuya forma continúa cambiando lentamente por procesos naturales que ocurren tanto en su superficie como en su interior.

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