Nepal registró un crecimiento histórico en su población de tigres salvajes al alcanzar los 429 ejemplares distribuidos en sus parques nacionales y áreas protegidas. El nuevo censo nacional, presentado en el marco del Día Internacional del Tigre, reportó un incremento del 21 por ciento respecto a los 355 ejemplares contabilizados en 2022, consolidando al país como uno de los casos más destacados de conservación de esta especie en el mundo.
La cifra representa un aumento de 74 tigres en apenas cuatro años y confirma la recuperación sostenida del felino desde que Nepal comenzó a realizar censos nacionales en 2009. En 2010, el país contabilizaba únicamente 121 tigres salvajes y asumió el compromiso internacional de duplicar su población para 2022, una meta que no solo alcanzó, sino que ha superado ampliamente.
El monitoreo fue realizado entre el 31 de diciembre de 2025 y el 23 de abril de 2026 mediante miles de cámaras trampa instaladas en las principales áreas protegidas del país. Además del conteo de ejemplares, el estudio permitió evaluar las condiciones de los hábitats y la disponibilidad de presas para la especie.
El Parque Nacional de Chitwan concentra la mayor población con 145 tigres, seguido por Bardiya con 112 ejemplares. El incremento más significativo se registró en el Parque Nacional de Parsa, que pasó de 41 a 71 tigres, mientras que Banke aumentó de 25 a 51 y Shuklaphanta de 36 a 50. Bardiya fue la única reserva que reportó una disminución al pasar de 125 a 112 ejemplares.
Los tigres de Nepal habitan en el paisaje ecológico del Arco de Terai, una región compartida con India que incluye parques nacionales, corredores biológicos y zonas de amortiguamiento diseñadas para facilitar el desplazamiento seguro de la fauna silvestre.
Especialistas en conservación han atribuido este crecimiento al fortalecimiento de las estrategias contra la caza furtiva, la protección de los hábitats naturales y la participación de las comunidades locales en programas ambientales. Nepal es considerado uno de los pocos países que ha logrado incrementar de manera sostenida la población de tigres salvajes durante las últimas dos décadas.
El nuevo censo confirma que los esfuerzos de conservación emprendidos por el país han permitido no solo recuperar la especie, sino establecer un nuevo récord nacional en el número de ejemplares registrados.