La posguerra en España: Hambre, autarquía y control ideológico bajo el franquismo
evangelio | 22 diciembre, 2024

Después de la Guerra Civil, España se adentró en una posguerra marcada por la escasez y el sufrimiento.

Aunque Francisco Franco se enorgullecía de su victoria, su gestión económica demostró ser desastrosa; con racionamiento de alimentos que se extendió hasta 1951, la población se vio obligada a recurrir al mercado negro debido a la incompetencia del gobierno en la planificación económica.

La ideología de autarquía promovida por Franco, que buscaba la autosuficiencia y desconfiaba de las importaciones, resultó en un sistema económico ineficiente y burocrático.

La intervención estatal, que regulaba precios y recursos, exacerbó la crisis al fijar precios por debajo de los costos de producción.

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En Bilbao, por ejemplo, el café costaba entre 80 % y 700 % más que los precios oficiales, mientras que la inflación alimentaria alcanzó cifras como el 410 % en Palma de Mallorca entre 1941 y 1946.

Además, el aislamiento internacional de España, resultado del apoyo a las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial, agravó aún más la situación económica.

A pesar de las deudas de guerra con Alemania e Italia y un comercio exterior limitado, pocos países, como Argentina bajo Juan Domingo Perón, brindaron ayuda al régimen franquista.

El control ideológico y cultural fue otro pilar del franquismo.

Franco derogó leyes laicas y promovió una visión conservadora de la mujer, relegándola al hogar por medio de instituciones como la Sección Femenina.

La educación y la cultura fueron sometidas a una estricta censura, con purgas en el sistema educativo y un férreo control sobre la información, que buscaba glorificar la figura de Franco y promover valores católicos y patrióticos.

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