La creciente rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y China podría dificultar la elección del próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), debido al peso que ambas potencias tienen dentro del Consejo de Seguridad y a sus diferencias sobre el rumbo que debe tomar el organismo internacional.
El proceso de selección requiere acuerdos entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Cualquiera de ellos puede bloquear una candidatura mediante su derecho de veto, por lo que las diferencias entre Washington y Beijing podrían convertirse en un obstáculo para alcanzar consenso.
La sucesión del actual secretario general, António Guterres, se desarrolla en un escenario internacional marcado por conflictos, disputas comerciales y una competencia cada vez mayor entre Estados Unidos y China. La elección tendrá relevancia para definir las prioridades de la ONU y su capacidad para intervenir en las principales crisis internacionales.
La disputa entre las dos potencias también plantea interrogantes sobre qué perfil deberá tener quien encabece la organización en los próximos años y qué candidato podría conseguir el respaldo suficiente para superar las diferencias dentro del Consejo de Seguridad.