Las raíces paganas de la Navidad
evangelio | 15 diciembre, 2024

En los primeros siglos de la era cristiana, la celebración de la Navidad no ocupaba un lugar en el calendario religioso, la fecha de nacimiento de Jesucristo era un misterio, lo que hacía imposible conmemorar el evento.

Todo cambió en el año 330 d. C. cuando el emperador romano Constantino decidió establecer el 25 de diciembre como la fecha oficial del nacimiento del Mesías, coincidiendo con las festividades paganas del Sol Invictus.

El 25 de diciembre se expandió gradualmente por la cristiandad, convirtiéndose en un medio para reemplazar las antiguas prácticas paganas con rituales cristianos.

Así, la Iglesia de Occidente adoptó la fecha en su calendario religioso, mientras que la Iglesia Ortodoxa, por su parte, optó por el 6 de enero, día de la Epifanía, como la fecha del nacimiento de Cristo.

El 25 de diciembre era una fecha importante en la antigua Roma, pues coincidía con las celebraciones del solsticio invernal, la noche más larga del año y el momento en el que las horas de luz diurna comenzaban a aumentar.

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Durante ese periodo, se celebraba el Dies Natalis Solis Invicti, una festividad dedicada al sol naciente. El término “Navidad” proviene de Nativitas, que significa “nacimiento”, y su origen está estrechamente relacionado tanto con el renacer del sol como con el alumbramiento de Cristo.

Entre otras celebraciones paganas que acompañaban ese periodo estaban las Saturnalia, festividades en honor al dios Saturno, caracterizadas por el desorden social y el intercambio de regalos.

Además, durante las Juventales, se celebraba la infancia y la adoración a Mitra; compartendo espacio con las fiestas de Yule en Escandinavia, que iniciaban el 21 de diciembre y que incluían banquetes y sacrificios para asegurar la prosperidad del año venidero.

La transformación de estas festividades paganas en celebraciones cristianas no fue un fenómeno único de la cultura romana, comunidades históricas a lo largo de Europa también conmemoraban el solsticio de invierno.

Hoy en día, la Navidad es una celebración universal que ha trascendido sus orígenes hacia convertirse en un símbolo de esperanza y renovación para millones de personas en todo el mundo.

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