León XIV y la arzobispa anglicana Sarah Mullally llaman a la unidad cristiana ante un mundo dividido
evangelio | 27 abril, 2026

El papa León XIV recibió por primera vez en el Palacio Apostólico a la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, máxima autoridad de la Iglesia anglicana, en un encuentro centrado en el diálogo ecuménico y la búsqueda de unidad entre las confesiones cristianas.

Durante la reunión privada, ambos líderes religiosos coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación entre iglesias frente a un mundo marcado por la violencia, la división social y los cambios acelerados. Posteriormente, ofrecieron mensajes en los que subrayaron la importancia de la paz como eje común del cristianismo.

El pontífice destacó que los cristianos deben ser mensajeros de la paz y llamó a superar los obstáculos que dificultan la comunión entre iglesias, al tiempo que reconoció avances en el diálogo, aunque también la aparición de nuevas diferencias que complican la unidad plena.

León XIV advirtió que las divisiones internas debilitan la capacidad de la Iglesia para transmitir su mensaje y sostuvo que el trabajo conjunto es esencial para que el mundo reciba el Evangelio con mayor apertura.

Por su parte, Sarah Mullally, primera mujer en encabezar la Iglesia de Inglaterra en casi cinco siglos de historia, señaló que en el escenario actual es necesario construir una narrativa de esperanza frente a la violencia y las fracturas sociales.

La líder anglicana llamó a fortalecer la colaboración entre confesiones religiosas, promover la justicia social y mantener la oración por la paz, al tiempo que destacó la importancia de construir puentes y no muros en la relación entre comunidades de fe.

La Iglesia anglicana, con cerca de 97 millones de fieles en el mundo, mantiene diferencias doctrinales con el catolicismo, como el reconocimiento de la autoridad papal, el celibato sacerdotal y la ordenación de mujeres.

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