Un juez ordenó la liberación de 11 policías municipales de Ecuandureo en Michoacán tras concluir que no existían elementos suficientes para mantenerlos bajo prisión preventiva dentro de una investigación por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
Los agentes habían sido detenidos en el contexto de operativos derivados de los bloqueos registrados el 22 de febrero en distintos puntos de la región, un episodio que activó diversas líneas de investigación sobre la posible participación o tolerancia de autoridades locales. Desde entonces, su situación jurídica se mantenía bajo revisión mientras el Ministerio Público integraba el caso.
La resolución se emitió el lunes y ese mismo día los elementos recuperaron su libertad, dejando la medida de resguardo en la que permanecían.
De acuerdo con lo que se conoce del proceso, el juez determinó que los datos de prueba presentados no alcanzaban para sostener la prisión preventiva. Esto no implica una absolución ni el cierre del caso. El proceso penal continúa, pero ahora con los imputados en libertad.
Hasta el momento no se han hecho públicos los elementos específicos que fueron considerados insuficientes por la autoridad judicial, ni las condiciones bajo las que deberán enfrentar el proceso, como posibles restricciones o medidas cautelares distintas.
El expediente sigue abierto y la investigación en curso, en un caso que vuelve a exhibir la dificultad de sostener acusaciones de este tipo cuando la evidencia no logra cumplir con el estándar requerido en tribunales.