Una familia de lobo mexicano fue reintroducida con éxito en un área natural del estado de Durango, como parte de los esfuerzos binacionales para recuperar a esta especie emblemática en su hábitat original.
Los ejemplares (identificados como Jhon, Miranda y sus crías de ocho meses, Elías y Chuy) fueron liberados el pasado 10 de abril en la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes, luego de un proceso de adaptación supervisado por especialistas.
Antes de su liberación, los lobos permanecieron en un recinto de prerreintroducción donde se evaluó su comportamiento individual, su interacción como manada y su capacidad para adaptarse a las condiciones del entorno natural. La decisión final contó con el aval de la asamblea comunitaria.
La reintroducción forma parte del Programa Binacional de Conservación México–Estados Unidos, que busca restablecer poblaciones de esta especie en la Sierra Madre Occidental, donde había desaparecido de la vida silvestre durante más de 50 años.
Autoridades destacaron que Durango se ha convertido en una zona clave para la recuperación del lobo mexicano, al ser una de las pocas entidades donde se realizan liberaciones controladas; actualmente, otra manada se encuentra en proceso de reintroducción en la región.
El proyecto involucra la colaboración de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en coordinación con autoridades de Estados Unidos.
El regreso del lobo mexicano a los bosques templados no solo representa la recuperación de una especie en peligro, sino también un paso importante para el equilibrio ecológico, al ayudar a regular poblaciones de herbívoros y fortalecer los procesos naturales del ecosistema.