La Secretaría de Hacienda confirmó que la compra consolidada de medicamentos, material de curación, auxiliares de diagnóstico, pruebas reactivas y textiles para 2027 y 2028 se mantendrá bajo el esquema de licitación internacional abierta. El proceso contempla alrededor de 19 mil millones de pesos y permitirá la participación de empresas extranjeras, incluso de países sin tratados comerciales con México.
La Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) cuestionó la decisión y pidió mayor prioridad para los productos fabricados en México. Su presidente, Rafael Torre Lamuño, señaló que empresas de países como Pakistán y Bangladesh podrán competir por los contratos y advirtió que la presión sobre los precios podría desplazar a proveedores nacionales.
El dirigente sostuvo que la industria mexicana tiene capacidad para cubrir hasta 98 por ciento de los requerimientos incluidos en la compra. También alertó sobre la necesidad de garantizar que los productos importados cumplan con las certificaciones sanitarias establecidas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
La Canaintex estima que la decisión podría impactar a más de 9 mil unidades de negocio y alrededor de 1.8 millones de empleos vinculados con la cadena textil. La Confederación de Cámaras Industriales y representantes de la industria farmacéutica también habían solicitado revisar el esquema de contratación.
La Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica enfrenta además un adeudo gubernamental de aproximadamente 12 mil millones de pesos. Cerca de 70 por ciento corresponde a compras realizadas por IMSS Bienestar y existen obligaciones pendientes desde 2021, aunque la mayor parte de la deuda corresponde a adquisiciones de 2025 y 2026.
La industria considera que las compras públicas pueden utilizarse para fortalecer la producción nacional y las cadenas de suministro, mientras las autoridades deberán garantizar que los procesos permitan obtener medicamentos e insumos con precios competitivos, calidad y abasto suficiente.