Wilmer Chavarría, alias Pipo, líder de la organización criminal Los Lobos, afirmó ante la Fiscalía de Zaragoza (España) que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, habría ordenado el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio durante la campaña electoral de 2023. Chavarría negó su propia implicación en el crimen y aseguró que una persona cercana al ministro del Interior le transmitió que Noboa habría actuado por temor a que Villavicencio ganara las elecciones.
El narcotraficante, que permanece detenido en España y enfrenta un proceso de extradición a Ecuador, también afirmó que su extradición pondría en riesgo su vida y mencionó amenazas que habría recibido durante su detención en Málaga.
Chavarría fue imputado por la Fiscalía ecuatoriana como presunto participante en la planificación del asesinato de Villavicencio, aunque las autoridades han señalado que varios de los acusados materiales ya han muerto bajo custodia antes de declarar.
Las hijas de Villavicencio, Tamia y Amanda, rechazaron las declaraciones de Pipo, señalando que no aportan pruebas válidas y que buscan desviar la atención del proceso judicial que intenta esclarecer el crimen de su padre.
El presidente Noboa y su gobierno no han confirmado oficialmente las acusaciones, y el caso continúa bajo investigación en el marco de las diligencias judiciales relacionadas con el asesinato ocurrido hace casi tres años.