Una combinación atípica de fenómenos meteorológicos ha dejado un saldo preliminar de 28 personas fallecidas y al menos 16 desaparecidas, luego de las intensas lluvias que han azotado el centro y oriente del país en los últimos dos días. Las afectaciones se extienden a 80 municipios y han dejado más de 171 mil personas sin energía eléctrica, según datos de la Coordinación Nacional de Protección Civil.
Las precipitaciones se originaron por la interacción de los ciclones Raymond y Priscilla en el Pacífico, cuyas bandas de humedad se combinaron con una zona de baja presión en el Golfo de México. Aunque esta última no alcanzó a convertirse en ciclón, sí potenció las lluvias que impactaron principalmente a los estados de Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí, Veracruz y Querétaro.
Hidalgo reportó el mayor número de víctimas mortales, con 16 fallecidos y ocho desaparecidos como consecuencia de derrumbes provocados por las lluvias. El gobernador Julio Menchaca calificó la situación como impredecible: “La naturaleza así juega estas situaciones”, declaró el mandatario morenista.
En Puebla, los deslaves en la Sierra Norte cobraron la vida de nueve personas y dejaron a otras ocho sin localizar. Las lluvias provocaron daños en al menos 26 municipios, afectando viviendas, caminos, una escuela y un hospital en Huauchinango.
En Veracruz, los desbordamientos del río Cazones afectaron a 38 municipios, especialmente en Álamo y Poza Rica. Dos personas perdieron la vida, una de ellas un policía que brindaba apoyo a los damnificados. Las autoridades locales informaron sobre derrumbes en caminos y laderas inestables.
Por su parte, Querétaro lamentó la muerte de un menor tras el desbordamiento del río Jalpan, que causó daños en 147 viviendas en seis municipios de la Sierra Gorda. Mientras tanto, en San Luis Potosí, el desbordamiento de los ríos Axtla y Moctezuma, así como los deslaves en cerros, afectaron a 11 municipios.
El Servicio Meteorológico Nacional había emitido desde el miércoles alertas de lluvias torrenciales para varias entidades, advirtiendo sobre el riesgo de inundaciones, deslaves y crecidas de ríos. Sin embargo, en muchos casos las autoridades locales apenas suspendieron clases sin medidas adicionales de prevención.
Ante el pronóstico de que Raymond toque tierra en las próximas horas en Baja California Sur, aunque degradado a depresión tropical, la Coordinación Nacional de Protección Civil ha anunciado que se intensificará la atención y vigilancia durante el fin de semana.
Las autoridades instan a la población de las zonas afectadas a mantenerse informada y seguir las recomendaciones de protección civil, especialmente en comunidades cercanas a ríos, laderas o zonas de difícil acceso.