El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales definirá el rumbo de la soberanía nacional frente a Estados Unidos, en una contienda en la que se enfrentará al senador Flávio Bolsonaro el próximo 25 de octubre.
Durante un acto de campaña realizado el martes en el noreste brasileño, Lula planteó que los ciudadanos deberán decidir entre defender la bandera de Brasil o someterse a los intereses estadounidenses.
El mandatario hizo estas declaraciones durante una caminata entre Juazeiro y Petrolina, ciudades ubicadas en los estados de Bahía y Pernambuco, donde obtuvo una amplia ventaja en la primera vuelta electoral.
A lo largo de su campaña, el candidato del Partido de los Trabajadores ha colocado la defensa de la soberanía como uno de sus principales argumentos, al cuestionar los vínculos de la familia Bolsonaro con el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.
Las diferencias entre ambos países se intensificaron después de que Washington impusiera aranceles a productos brasileños, una medida que Lula ha relacionado con las presiones para frenar el proceso judicial por golpismo contra el expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a prisión.
En el mismo acto, el presidente brasileño condicionó su participación en el debate presidencial previsto para el viernes a que Flávio Bolsonaro autorice la revisión de sus registros bancarios y telefónicos, así como los de otros integrantes de su familia.
Lula aseguró que también está dispuesto a permitir que las autoridades revisen su propia información financiera y telefónica, además de la de sus familiares, si su contrincante acepta hacer lo mismo.
La exigencia surgió después del primer debate entre ambos candidatos, celebrado el domingo pasado, en el que intercambiaron acusaciones relacionadas con presuntos actos de corrupción.
El mandatario también llamó a las personas que se abstuvieron de votar en la primera vuelta y a los mayores de 70 años (para quienes el sufragio es opcional en Brasil) a participar en la jornada electoral del 25 de octubre.
En los comicios del 4 de octubre, más de 33 millones de personas no acudieron a las urnas, cifra equivalente al 21 por ciento del electorado habilitado para votar.
Lula busca la reelección frente a Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, en una contienda marcada por las diferencias sobre la relación de Brasil con Estados Unidos y el futuro político del país.