El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su preocupación por las protestas que se desarrollan en México en vísperas de la inauguración del Mundial de Futbol 2026 y afirmó que la situación le recuerda a las movilizaciones registradas en su país durante 2013, cuando una serie de manifestaciones derivaron en una crisis política de gran alcance.
Durante un acto público en Brasilia, Lula señaló que algunas expresiones de inconformidad social pueden ser aprovechadas por sectores políticos para impulsar procesos de desestabilización. El mandatario brasileño sostuvo que observa similitudes entre el escenario mexicano actual y las protestas que ocurrieron en Brasil hace más de una década, las cuales comenzaron por el aumento en las tarifas del transporte público y posteriormente se transformaron en un movimiento nacional.
Lula también sugirió que grupos de derecha podrían estar intentando capitalizar el descontento social en México y afirmó que es necesario mantenerse atentos ante cualquier intento de utilizar las movilizaciones con fines políticos. Además, adelantó que sostendría una conversación con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para intercambiar puntos de vista sobre la situación que atraviesa el país.
Las declaraciones se producen mientras integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación mantienen protestas y movilizaciones en la Ciudad de México para exigir cambios en el sistema de pensiones, mejoras salariales y la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. Las manifestaciones coinciden con los preparativos finales para el arranque del Mundial de Futbol 2026.
En los últimos días, el gobierno mexicano ha reiterado que garantizará el desarrollo de los eventos relacionados con la justa deportiva y ha descartado recurrir a medidas de represión contra los manifestantes. Las autoridades federales y capitalinas mantienen operativos de seguridad y mesas de diálogo con distintos grupos sociales para evitar afectaciones durante la celebración del torneo.