El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó una ley que establece el desarrollo del futbol femenino como una prioridad de la política deportiva nacional, a menos de un año de que el país sea sede de la Copa del Mundo Femenina de 2027.
La Ley 15.522, sancionada el 28 de septiembre, plantea impulsar la estructuración, expansión y profesionalización de la modalidad, además de promover la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en el futbol. La norma entró en vigor con su publicación en el Diario Oficial de la Unión.
Entre sus disposiciones se establece que los clubes que forman nuevos futbolistas deberán mantener también un equipo femenino. Las organizaciones dedicadas a la formación de jugadoras tendrán los mismos derechos y beneficios que las entidades que desarrollan futbolistas varones.
La legislación también contempla medidas para aumentar la participación de mujeres en áreas como arbitraje, dirección técnica, gestión y preparación física, además de fomentar la creación de competencias para niñas y jóvenes y establecer condiciones para avanzar hacia la profesionalización de los equipos femeninos.
Otro de los puntos es la creación de protocolos para prevenir y atender casos de racismo, discriminación, prejuicio y violencia contra las mujeres relacionados con el futbol. También se contempla incentivar alianzas entre escuelas, universidades y clubes para detectar y formar nuevos talentos.
La medida llega mientras Brasil se prepara para albergar la Copa Mundial Femenina de 2027, que se disputará del 24 de junio al 25 de julio en ocho ciudades: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y São Paulo.
Brasil cuenta con figuras históricas del futbol femenino como Marta y Formiga, aunque su selección todavía no ha conquistado un Mundial. En contraste, el combinado masculino brasileño suma cinco títulos mundiales.