El gobierno de Madagascar declaró el estado de emergencia energética en todo el país por un periodo inicial de 15 días, ante las interrupciones en el suministro de energía derivadas del impacto internacional del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con el Consejo de Ministros, la decisión responde a una crisis profunda en el abastecimiento energético en la isla, vinculada al encarecimiento del petróleo y a las alteraciones en los mercados globales provocadas por la guerra en Irán. 
Las autoridades señalaron que esta medida permitirá aplicar acciones urgentes y extraordinarias para restablecer el suministro eléctrico y garantizar la continuidad de los servicios públicos esenciales en todo el territorio. 
El país enfrenta una escasez generalizada de combustible, lo que ha afectado tanto el transporte como la generación de electricidad, en un contexto donde otras naciones africanas también han adoptado medidas como aumentos en los precios de combustibles y racionamientos de energía.