Integrantes del colectivo Hasta Encontrarte denunciaron el deterioro físico y emocional que enfrentan tras años de búsqueda de familiares desaparecidos en Guanajuato, al señalar que la violencia y la carga emocional han provocado enfermedades graves y afectaciones permanentes en su salud.
La vocera del colectivo, Bibiana Mendoza, quien busca a su hermano desde hace ocho años, afirmó que varias integrantes han desarrollado padecimientos derivados del desgaste emocional, incluyendo depresión, diabetes y complicaciones visuales relacionadas con el llanto prolongado y el estrés continuo.
Durante su participación en la presentación de un informe sobre desapariciones, señaló que el trabajo de búsqueda ha derivado en afectaciones físicas severas entre las integrantes, al grado de que algunas ya enfrentan pérdidas de salud irreversibles.
Mendoza también criticó la falta de atención institucional, al señalar que los colectivos no han sido recibidos de manera adecuada por autoridades federales en distintos periodos de gobierno, a pesar de las solicitudes de diálogo.
El colectivo recordó que Guanajuato se mantiene como una de las entidades más peligrosas para las madres buscadoras, quienes continúan sus labores en campo pese a amenazas, miedo y desgaste físico.
En el mismo encuentro, otra madre buscadora relató que lleva más de dos décadas buscando a su hija, y expresó la falta de avances en la localización de personas desaparecidas, además del agotamiento emocional que enfrentan las familias.
Las buscadoras señalaron que la mayoría de los colectivos en el país está integrado por mujeres, muchas de ellas adultas mayores, y que en los últimos años se han registrado agresiones y asesinatos contra integrantes de estos grupos.
Organizaciones de derechos humanos han señalado que en México se mantiene una crisis de desapariciones, con más de 133 mil personas registradas como no localizadas, además de la necesidad de fortalecer mecanismos de búsqueda con enfoque de género y prevención.