El gobierno de Venezuela dejó abierta la puerta a un eventual entendimiento con Estados Unidos para enfrentar el narcotráfico, en un contexto marcado por acusaciones, presiones militares y un creciente intercambio de mensajes entre ambos países. Así lo afirmó el presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante una entrevista televisiva transmitida este jueves.
En la conversación, Maduro aseguró que su administración está dispuesta a sentarse a negociar un acuerdo antidrogas con Washington, siempre que exista un diálogo “serio” y directo. Según dijo, esta disposición ha sido comunicada en distintas ocasiones a representantes estadounidenses, aunque insistió en que cualquier acercamiento debe darse sin amenazas ni imposiciones.
El mandatario evitó referirse de manera directa al presunto ataque con drones atribuido a Estados Unidos contra un puerto venezolano, señalado por la administración de Donald Trump como punto de operación de cárteles del narcotráfico. No obstante, sostuvo que Washington mantiene una estrategia de presión militar en el Caribe con el objetivo de debilitar a su gobierno y acceder a las reservas petroleras del país.
Maduro también vinculó la posibilidad de cooperación antidrogas con la apertura al capital energético estadounidense. Afirmó que Venezuela está dispuesta a permitir inversiones de empresas de Estados Unidos en el sector petrolero, recordando que Chevron es actualmente la única gran compañía estadounidense que exporta crudo venezolano hacia ese país.
Durante la entrevista, el presidente venezolano reveló que sostuvo una única conversación telefónica con Donald Trump, en noviembre, la cual describió como breve y cordial. Mientras tanto, desde Washington se ha justificado el incremento de operaciones como parte de una estrategia para frenar el tráfico de drogas, enmarcada incluso como un “conflicto armado” contra los cárteles.
La escalada reciente, que incluiría el primer ataque con drones en territorio venezolano, ha elevado la tensión bilateral. Maduro adelantó que podría pronunciarse sobre ese episodio en los próximos días, mientras el escenario entre ambos países sigue marcado por el choque entre amenazas, intereses energéticos y la posibilidad aún incierta, de una negociación directa.