Ciudadanos volvieron a salir a las calles de Guadalajara este domingo para exigir una solución a la crisis de agua contaminada que afecta a la zona metropolitana, así como justicia por las detenciones y las agresiones registradas durante la primera movilización.
La segunda Marcha por el Agua comenzó en el Parque Rojo, desde donde los participantes avanzaron hacia el Palacio de Gobierno de Jalisco. Entre sus demandas se encuentran el suministro de agua limpia, la protección de los ríos, el respeto al derecho a manifestarse y el esclarecimiento de los hechos ocurridos durante la protesta del 11 de octubre.
La movilización se realizó una semana después de que una manifestación contra la mala calidad del agua terminara en enfrentamientos con policías. El gobierno estatal reportó entonces 39 personas detenidas y 59 lesionadas, entre ellas 28 elementos policiales y 31 civiles.
Ante esos hechos, los organizadores y participantes de la nueva protesta buscaron deslindar la movilización ciudadana de los grupos de personas encapuchadas señalados por los disturbios de la semana anterior.
Las inconformidades se relacionan con denuncias de habitantes que aseguran recibir agua turbia, con olores desagradables y residuos en sus viviendas. Organizaciones civiles también han advertido sobre posibles contaminantes en muestras del suministro, por lo que los afectados exigen medidas que garanticen su calidad y seguridad.
Además de reclamar una solución a la crisis hídrica, parte de los manifestantes pide la revocación de mandato del gobernador Pablo Lemus y cuestiona la actuación de los cuerpos de seguridad durante la primera marcha.
La nueva jornada de protesta busca mantener la presión sobre las autoridades estatales para que atiendan las denuncias por la calidad del agua y se investiguen los hechos ocurridos durante la movilización anterior.