El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las visas para ingresar al país no constituyen un derecho, sino un permiso que puede ser revocado si la persona incurre en actividades contrarias a los intereses nacionales.
Durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, Rubio fue enfático al señalar que no existe un derecho constitucional a obtener una visa.
“Lo he dicho repetidamente. No sé por qué a algunos les cuesta tanto comprenderlo. Nadie tiene derecho a obtener un visado”, declaró ante medios de comunicación.
El funcionario subrayó que la visa es únicamente un permiso para entrar a Estados Unidos como visitante, ya sea en calidad de turista o estudiante. Añadió que si una persona que ya obtuvo el documento realiza actividades que vayan en contra de los intereses nacionales, el gobierno procederá a retirarlo.
“Si entras a Estados Unidos con una visa y realizas actividades contrarias a los intereses nacionales de los Estados Unidos, le retiraremos el visado. Y una vez haciendo eso muy probablemente no vamos a regresarte tu visa”, advirtió.
Las declaraciones de Rubio se dan en un contexto de endurecimiento del discurso migratorio en la administración del presidente Donald Trump. La semana pasada, Tom Homan, designado como zar fronterizo, anunció el fin de operativos contra inmigrantes en Minnesota y abordó el tema de las redadas migratorias en distintas zonas del país.
El mensaje del jefe de la diplomacia estadounidense refuerza la postura del gobierno en torno al control migratorio y al carácter discrecional del otorgamiento y cancelación de visas.