El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, no tiene intención de abandonar el gobierno de Donald Trump, pese a las versiones que apuntaban a una posible renuncia para preparar su camino hacia las elecciones presidenciales de 2028.
La postura fue confirmada este jueves por Dylan Johnson, encargado de Asuntos Públicos del Departamento de Estado, quien rechazó las publicaciones que señalaban que el funcionario analizaba su salida de la administración tras la derrota electoral del Partido Republicano en los comicios legislativos del pasado martes.
Johnson calificó la información como falsa y cuestionó que estuviera sustentada en fuentes anónimas. También aseguró que Rubio no ha hablado sobre dejar el cargo y que continuará desempeñando sus funciones dentro del gobierno estadounidense.
Las versiones sobre una posible salida surgieron luego de que medios internacionales informaran que el secretario de Estado estaría evaluando su futuro político y la posibilidad de buscar la candidatura presidencial republicana para 2028.
El escenario cobró relevancia después del revés electoral de los republicanos, quienes perdieron la mayoría en ambas cámaras del Congreso frente a la oposición demócrata. Los resultados representaron un golpe para Trump y fueron relacionados con el descontento ciudadano por la guerra contra Irán y el aumento de la inflación.
La derrota también abrió las especulaciones sobre quién podría encabezar al Partido Republicano en la siguiente contienda presidencial, debido a que Trump no puede volver a competir por la Casa Blanca tras haber cumplido dos mandatos.
Entre los perfiles que aparecen como posibles aspirantes se encuentran Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance. Este último atribuyó parte del resultado electoral al conflicto con Irán, mientras que ninguno de los dos ha anunciado formalmente sus intenciones de competir.
Rubio, quien fue rival de Trump durante las primarias republicanas de 2016, se convirtió posteriormente en uno de sus colaboradores más cercanos. Su futuro político permanece bajo especulación, aunque su oficina sostiene que continuará en el cargo.