Marea tricolor invade Reforma tras victoria de México; más de 800 mil aficionados celebraron triunfo
evangelio | 25 junio, 2026

El Paseo de la Reforma en la Ciudad de México se convirtió en una marea tricolor con la presencia de más de 800 mil aficionados que celebraron el tercer triunfo de la Selección Mexicana en la fase de grupos del Mundial, resultado que le permitió sumar nueve puntos y perfilar su clasificación a la siguiente ronda.

La concentración de seguidores se extendió desde la zona de la Glorieta de la Diana hasta el Centro Histórico, donde fueron instaladas 18 pantallas gigantes para la transmisión del encuentro. La magnitud del evento rompió registros de asistencia, impulsada por la convocatoria de familias, grupos de amigos y jóvenes que llenaron la avenida principal de la capital.

Ni la lluvia intensa ni los retenes instalados por autoridades capitalinas para controlar el flujo de personas y restringir el ingreso de bebidas alcohólicas frenaron los festejos. Elementos policiales revisaron mochilas en puntos cercanos al Ángel de la Independencia, particularmente en las calles Amberes y Florencia, como parte de un operativo de seguridad.

A pesar de la ley seca, varios asistentes portaban bebidas alcohólicas, mientras que el comercio informal se hizo presente con la venta de cerveza en distintos puntos de la zona. Algunos vendedores ofrecían el producto de manera discreta, mientras otros lo exhibían abiertamente en esquinas cercanas a Reforma.

El ambiente estuvo marcado por cánticos como “Cielito Lindo” y coreografías espontáneas al ritmo de “La Chona” y “Caballo Dorado”, además del ya tradicional grito colectivo: “¡El que no brinque es checo!”, en alusión al rival europeo del encuentro, que terminó con victoria mexicana por tres goles a cero.

La lluvia torrencial que cayó durante el primer tiempo no dispersó a la mayoría de los asistentes, quienes permanecieron frente a las pantallas gigantes. Solo algunos optaron por retirarse, lo que provocó una alta afluencia en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, incluida la estación Insurgentes, que tuvo que ser cerrada temporalmente.

El partido desató la euforia tras el gol de Mateo Chávez al minuto 55, seguido por anotaciones de Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, que consolidaron el triunfo mexicano y encendieron los festejos en toda la avenida.

Con cada anotación, el Paseo de la Reforma vibró literalmente bajo los saltos de los aficionados, en una escena que se replicó en distintos puntos de reunión como el Zócalo capitalino y el Estadio Ciudad de México.

Tras la victoria, la afición ya se prepara para un nuevo encuentro de la Selección Mexicana, previsto para el martes de la próxima semana, cuando se espera otra concentración masiva en la capital del país en apoyo al conjunto tricolor en su camino hacia los dieciseisavos de final.

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