Mark Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, adquirieron el castillo de Strancally, una propiedad de estilo neogótico ubicada en el condado de Waterford, Irlanda. La finca tiene unas 178 hectáreas y se encuentra a orillas del río Blackwater.
El precio de la operación no fue revelado, aunque se estima que pudo alcanzar entre 20 y 30 millones de euros, equivalentes a unos 396 y 594 millones de pesos mexicanos. El inmueble fue construido en 1827 y restaurado durante las últimas dos décadas.
La propiedad tiene tres plantas, una torre ornamental y un muelle. Su tamaño destaca incluso por la distancia entre sus espacios: recorrer de la cocina al comedor caminando a buen ritmo toma alrededor de cuatro minutos y medio.
La compra se concreta mientras Meta enfrenta un juicio federal en Oakland, California, iniciado por una coalición de fiscales generales de 29 estados de Estados Unidos. Las autoridades acusan a la empresa de diseñar Facebook e Instagram con funciones destinadas a generar un uso adictivo entre niños y adolescentes, además de recopilar datos de menores de 13 años sin autorización.
Los estados también sostienen que Meta conocía los posibles riesgos para los usuarios jóvenes y priorizó el crecimiento y la permanencia en sus plataformas. Entre las funciones cuestionadas están el desplazamiento infinito, los algoritmos personalizados y la reproducción automática.
Meta rechaza las acusaciones y defiende las medidas implementadas para proteger a los menores. El juicio podría derivar en sanciones económicas y cambios en el funcionamiento de Facebook e Instagram. Se prevé que dure alrededor de seis semanas y Zuckerberg podría declarar como testigo.
Mientras tanto, el empresario y su familia continuarán viviendo en Estados Unidos y utilizarán el castillo durante sus estancias en Irlanda, donde Meta tiene su sede internacional y emplea a unas mil 500 personas.