Más de 30 casos de gusano barrenador impactan producción ganadera en Michoacán
evangelio | 28 febrero, 2026

La reaparición del gusano barrenador en territorio nacional ha comenzado a reflejarse en la actividad pecuaria de Michoacán. En los últimos dos meses se han confirmado más de 30 casos en el estado, principalmente en municipios de la región de Tierra Caliente, lo que ha encendido alertas sanitarias y productivas entre ganaderos.

El gusano barrenador, provocado por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, afecta a bovinos, caprinos y otras especies al depositar huevos en heridas abiertas, generando infecciones graves que pueden derivar en la muerte del animal si no se atiende de manera inmediata. México había sido declarado libre de esta plaga desde la década de 1990, tras una campaña binacional de erradicación con Estados Unidos basada en la liberación de moscas estériles.

El sector ganadero de Michoacán mantiene un inventario aproximado de más de 1.5 millones de cabezas de ganado bovino, además de actividad caprina y porcina relevante en regiones como Huetamo, Apatzingán y Buenavista. La detección de casos obliga a intensificar inspecciones, tratamientos veterinarios y restricciones de movilización, lo que incrementa costos operativos para productores, particularmente en unidades de pequeña escala.

A nivel nacional, la contingencia ha tenido repercusiones comerciales. La suspensión temporal de exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos y el reforzamiento de revisiones sanitarias han impactado la cadena cárnica. México exporta anualmente más de un millón de cabezas de ganado bovino al mercado estadounidense, y cualquier restricción genera presión inmediata sobre precios internos y flujo de ingresos para estados exportadores del norte.

Aunque Michoacán no es de los principales estados exportadores de ganado en pie —posición que ocupan entidades como Chihuahua, Sonora y Durango— la afectación indirecta se manifiesta en variaciones de precios, mayores controles zoosanitarios y riesgo reputacional en mercados regionales.

Las autoridades sanitarias federales han activado protocolos de vigilancia epidemiológica, aislamiento de animales infectados y campañas de información para productores. El objetivo es contener la dispersión y evitar que la plaga alcance otras regiones ganaderas del país.

El impacto económico no se limita a la pérdida directa de animales. Incluye gastos en medicamentos, desinfección, personal especializado y posibles restricciones a la movilización interestatal. En regiones de clima cálido y alta actividad pecuaria, como Tierra Caliente, las condiciones ambientales favorecen la proliferación de la mosca si no se mantiene control sanitario estricto.

El registro de más de 30 casos en un periodo corto representa una señal de alerta para el sector. La evolución de la contingencia dependerá de la rapidez en la contención y del cumplimiento de medidas sanitarias en campo. Mientras tanto, la producción ganadera en Michoacán opera bajo un escenario de vigilancia reforzada y presión económica adicional.

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