Ciudadanos de más de 30 países permanecen desaparecidos tras las riadas repentinas que afectaron zonas de Nepal y China, mientras autoridades de ambos países mantienen los operativos para localizar a las personas que continúan sin ser encontradas.
Las inundaciones provocaron daños en carreteras, puentes y poblaciones de la región del Himalaya, además de dejar a varias comunidades incomunicadas. Las labores de rescate se han visto complicadas por los deslaves y las condiciones del terreno.
En Nepal, los registros de personas desaparecidas incluyen a numerosos extranjeros que se encontraban en la zona. India concentra uno de los grupos más numerosos, aunque también se han reportado ciudadanos de Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Malasia, Ucrania, Japón y Corea del Sur, entre otros países.
Las autoridades nepalíes trabajan con las embajadas para verificar los reportes y establecer el paradero de los extranjeros que permanecen desaparecidos. Los equipos de emergencia han desplegado operativos terrestres y aéreos en las zonas afectadas.
En China, la emergencia se concentró principalmente en áreas del Tíbet próximas a la frontera con Nepal. Las autoridades realizan labores de búsqueda y evaluación de daños, mientras continúan recopilando información sobre las personas que no han podido ser localizadas.
La fuerza de las corrientes provocó el arrastre de vehículos y materiales, además de daños en infraestructura que han dificultado el traslado de los equipos de rescate.
Los gobiernos de los países afectados mantienen comunicación con las autoridades de Nepal y China para conocer los avances de las búsquedas. Por ahora, los equipos de emergencia continúan trabajando para localizar a los desaparecidos y determinar el saldo definitivo de víctimas.