El 2026 arranca con una buena noticia para la economía familiar en Michoacán. Con el incremento del 13 por ciento anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el salario mínimo general se sitúa ahora en 315.04 pesos diarios, lo que representa un ingreso mensual de aproximadamente 9,582 pesos. Claudio Méndez Fernández, titular de la Sedeco, destacó que este ajuste es parte de una recuperación histórica que, desde 2018, ha elevado el poder adquisitivo de los trabajadores en más de un 150 por ciento. Para los hogares michoacanos, esto significa mayor capacidad para enfrentar los gastos de la cuesta de enero y un paso firme hacia la dignificación del trabajo.
La meta de esta política salarial es ambiciosa pero clara: se busca que para el año 2030 el salario mínimo sea suficiente para adquirir 2.5 canastas básicas, cubriendo no solo la comida, sino también vivienda, transporte y servicios esenciales. Según la Sedeco, este aumento no solo beneficia al trabajador de manera individual, sino que inyecta vitalidad al mercado interno de Michoacán, ya que al haber más dinero circulando, los negocios locales y los pequeños comercios también ven un incremento en sus ventas. Se trata de un modelo de justicia social que busca reducir la brecha de desigualdad que por décadas castigó a la clase obrera del estado.
A pesar de los temores de algunos sectores, las autoridades aseguran que estos incrementos se han realizado de forma responsable, fomentando el empleo formal y manteniendo la estabilidad económica sin disparar la inflación de manera descontrolada. Para Michoacán, un estado con una fuerte base de trabajadores en sectores agrícolas y de servicios, este ajuste es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y fortalecer la estabilidad social. Con esta medida, se espera que el crecimiento económico del estado no se quede solo en las cifras macroeconómicas, sino que se sienta directamente en la mesa de cada familia michoacana.