Máynez y “Alito” Moreno se enfrentan en redes por la crisis venezolana
evangelio | 11 enero, 2026

La situación política en Venezuela desató un nuevo enfrentamiento público entre dirigentes de la oposición mexicana, luego de que Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de Movimiento Ciudadano (MC), y Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del PRI, intercambiaran acusaciones y descalificaciones a través de redes sociales.

 

La polémica comenzó cuando Álvarez Máynez señaló que Venezuela ha vivido una dictadura bajo el mando de Nicolás Maduro y que actualmente atraviesa una etapa similar con la llegada de una presidenta sin sustento democrático, en alusión a Delcy Rodríguez. En su mensaje, el ex candidato presidencial criticó tanto a Morena como al bloque conformado por PRI, PAN y PRD, a quienes acusó de guardar silencio frente a prácticas autoritarias cuando estas se ajustan a sus intereses políticos.

 

Según Álvarez Máynez, mientras Morena evita pronunciarse sobre el autoritarismo de Maduro, el llamado PRIAN ha optado por callar ante lo que calificó como una imposición antidemocrática en Venezuela. “No tienen ideales, solo intereses”, escribió en su cuenta de X, al cuestionar la congruencia de ambas fuerzas políticas.

 

Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata del dirigente priista Alejandro Moreno, quien elevó el tono del debate con una serie de ataques personales contra el líder de Movimiento Ciudadano. Moreno cuestionó la autoridad moral de Álvarez Máynez para hablar de democracia y acusó a MC de haber sido aliado indirecto de Morena, al que dijo sirvió como “muleta” mientras el gobierno federal incurría en abusos y debilitaba las instituciones.

 

El presidente del PRI también extendió la confrontación a otros temas, como la inseguridad en Jalisco, la administración de Samuel García en Nuevo León y un acto de campaña de Movimiento Ciudadano en el que murieron nueve personas, hechos por los que responsabilizó directamente al partido naranja.

 

Horas más tarde, Álvarez Máynez respondió con un mensaje en un tono más moderado. Afirmó que la construcción de una alternativa política requiere visión de Estado, respeto a la pluralidad y altura de miras, y subrayó que no caería en provocaciones ni en lo que llamó la “bravuconería de la vieja política”. Asimismo, marcó distancia de los insultos y expresiones que calificó como vulgares e incongruentes.

 

El intercambio evidenció las tensiones persistentes entre las fuerzas opositoras y las diferencias en torno a la lectura del escenario internacional, particularmente en el caso venezolano, así como el rumbo de la política mexicana rumbo a los próximos procesos electorales.

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