Médicos que participan en el programa federal Salud Casa por Casa, operado por el IMSS Bienestar, denunciaron falta de medicamentos, insumos y recursos para realizar las visitas domiciliarias asignadas. Los trabajadores señalaron que las condiciones actuales dificultan la atención a los pacientes y limitan la operación del programa.
Los responsables de brindar atención médica explicaron que deben trasladarse con sus propios recursos, debido a la falta de transporte oficial para realizar los recorridos. Indicaron que utilizan sus vehículos personales para acudir a los domicilios de pacientes en distintas zonas del país, con los riesgos que implica el desgaste o algún incidente durante los trayectos.
“Nos tenemos que ir, a veces, en nuestros propios vehículos y pues obvio arriesgándose a que algo le pueda pasar a mi vehículo”, señaló uno de los médicos. Agregó que percibe una disminución en la calidad de la atención, los servicios y la disponibilidad de medicamentos dentro del sector salud, y pidió mejoras en las condiciones de operación.
Los trabajadores también denunciaron que en algunas ocasiones enfrentan la falta de medicamentos e insumos necesarios para atender a los pacientes, situación que los obliga a buscar alternativas para responder a las necesidades de las personas que reciben atención en sus hogares.
El programa Salud Casa por Casa fue diseñado para acercar servicios médicos preventivos a personas que requieren seguimiento en sus domicilios. Para su implementación se contempló una inversión cercana a los 5 mil millones de pesos, aunque médicos participantes señalaron que persisten deficiencias en la logística y distribución de recursos.
Los integrantes del programa solicitaron que las autoridades revisen las condiciones laborales y operativas del personal médico, así como los recursos disponibles para garantizar la atención de los pacientes visitados.