Los enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas de seguridad en Puerto Príncipe han intensificado la violencia contra la población civil, con tiroteos, explosiones de drones y balas perdidas que han dejado personas heridas, entre ellas mujeres y niños, alertó Médicos Sin Fronteras (MSF).
La organización informó que entre el 18 y el 26 de octubre atendió a 30 personas lesionadas por disparos o explosiones de drones en sus hospitales de Tabarre y Cité Soleil, en la capital haitiana.
El repunte de la violencia comenzó después del ataque ocurrido el 18 de octubre contra un vehículo en el que viajaban cuatro militares salvadoreños integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), cuyo paradero continúa sin esclarecerse.
Davina Hayles, jefa de misión de MSF en Haití, advirtió que los enfrentamientos se desarrollan en barrios densamente poblados, donde la población queda expuesta a los ataques. También señaló que algunos pacientes tardaron varias horas en llegar a los hospitales debido al bloqueo de carreteras y puentes, además del riesgo de desplazarse por la ciudad.
La violencia también ha obligado a MSF a suspender las actividades de sus clínicas móviles y la distribución de agua tratada en algunos barrios afectados. La organización advirtió que estas interrupciones agravan las condiciones de quienes ya enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos.
La crisis ocurre en una capital donde gran parte del sistema sanitario ha colapsado y numerosos centros médicos permanecen cerrados. Por ello, la organización pidió a las autoridades y a todos los actores involucrados en el conflicto que protejan a la población civil y garanticen el acceso a la atención médica para las personas heridas y enfermas.
MSF también expresó preocupación por la posibilidad de que aumenten las víctimas y los desplazamientos en los próximos días, ante la llegada de nuevos contingentes de fuerzas de seguridad internacionales.
Después del ataque contra los cuatro militares, la Fuerza de Supresión de Pandillas emprendió una operación a gran escala contra las bandas armadas en Puerto Príncipe. A estas acciones se sumaron efectivos enviados por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
La organización humanitaria advirtió que la intensificación de las operaciones militares mantiene en riesgo a los habitantes de las zonas donde se desarrollan los enfrentamientos. Incluso parte del personal local de MSF tuvo que abandonar sus viviendas y refugiarse en alojamientos de la organización.