La Bolsa de Seúl suspendió de forma temporal las operaciones de sus principales índices, incluido el KOSPI y el KOSDAQ, este miércoles durante 20 minutos tras registrar fuertes caídas motivadas por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha generado una ola de aversión al riesgo en los mercados globales.
El cese momentáneo de la negociación se produjo a media jornada, cuando ambos indicadores superaron una caída de más del 8 por ciento, activando los llamados circuit breakers, mecanismos automáticos diseñados para frenar ventas masivas y dar tiempo a que los inversionistas evalúen la situación. Después del periodo de suspensión, la actividad bursátil continuó con pérdidas, debido a que el nerviosismo ante la incertidumbre geopolítica y el alza de precios del petróleo persistió.
Este desplome se enmarca en una jornada en la que el KOSPI registró su mayor caída porcentual en la historia reciente, superando incluso registros históricos anteriores, con descensos que superan el 12 porciento en la sesión, mientras el won surcoreano se debilitó frente al dólar estadounidense. Entre las acciones afectadas se encuentran grandes empresas tecnológicas y manufactureras, como Samsung Electronics, SK Hynix y Hyundai Motor, que experimentaron pérdidas significativas en sus cotizaciones.
La fuerte reacción de los mercados asiáticos refleja la sensibilidad de los inversionistas ante la escalada de tensiones en Oriente Medio, donde el temor a interrupciones en el suministro energético, especialmente de petróleo y gas, influye directamente en el sentimiento financiero global y en el valor de activos de riesgo.
El impacto de estas tensiones no se limitó a Corea del Sur: otros mercados asiáticos también sufrieron retrocesos, con el índice Nikkei en Japón y diversos indicadores chinos y de Hong Kong registrando descensos, mientras los precios del crudo y el gas subían ante el riesgo de una prolongación del conflicto y posibles interrupciones en las rutas de suministro.