Servando Corona Peñaloza, un ciudadano mexicano que ya cumplía una condena de 30 años en una prisión estatal de Estados Unidos, fue sentenciado a 25 años adicionales tras ser hallado responsable de operar desde su celda una red internacional de narcotráfico y tráfico de armas.
La Oficina del Fiscal del Distrito Norte de Georgia informó que el acusado coordinaba la venta de más de mil kilogramos de metanfetamina y fentanilo, además de la compra y traslado de más de 200 armas de fuego de uso militar, presuntamente enviadas a México.
Las autoridades señalaron que el valor de las armas superaba los 700 mil dólares y que la mayoría de las transacciones se realizaban con recursos obtenidos del tráfico de drogas.
El expediente indica que la red operaba en coordinación con otros miembros, de los cuales varios ya fueron sentenciados, mientras que dos más están a la espera de condena.
Corona Peñaloza utilizaba un teléfono celular de contrabando dentro de la prisión para coordinar las operaciones en nombre de una organización criminal de alcance internacional.